domingo, 24 de abril de 2016

Gulimia Versión 2 (Gula)

Gula
Titulo Gulimia

Personajes:
MARISA
SOFÍA
ANDRÉS camarero

(El restaurante Belcebú. Una chica está sentada en una mesa y una amiga se acerca cuando la reconoce.)

MARISA: Pero Sofía ¿Eres tú?
SOFÍA: Ay hola, Marisa, no te había visto
MARISA: ¡Cuánto tiempo, chica!
SOFÍA: Si, hace ya que no nos vemos.

(MARISA se sienta junto a SOFÍA y le da dos besos)

MARISA: ¿Y bueno que tal?
SOFÍA: Pues nada esperando a ver si me traen mi comida.
MARISA: ¿Vienes mucho a este sitio?
SOFÍA: Sí, casi todos los días, está muy bien.
MARISA: ¿Todos los días? ¿Y eso?
SOFÍA: Vengo aquí porque después de cada comida te dan una papeleta para participar en el sorteo.
MARISA: ¿Y qué sortean? ¿Un viaje?
SOFÍA: No, que va. 5.000€.
MARISA: ¡Hala! ¿Qué harás con tanto dinero?
SOFÍA: Es un secreto.
MARISA: ¡Cuéntamelo, no me dejes así!
SOFÍA: No, cuéntame tú. ¿Qué tal con Carlos?
MARISA: Muy bien, ya llevamos saliendo siete meses.
SOFÍA: Como pasa el tiempo. Marisa tienes mucha suerte. A ti al menos te quiere alguien. Claro como yo soy gorda y fea…
MARISA: No digas eso. Tú eres muy guapa y no estás gorda. ¿De dónde has sacado tamaña tontería?
SOFÍA (con voz afligida): Cuando voy de tiendas con mi hermana a ella todo le sienta bien, o cuando voy con las del curso, o cuando voy con mis primas de Las Palmas. Yo estoy gorda y por eso no me cabe nada.
MARISA: ¡Eso son tonterías! Yo te veo genial.
SOFÍA: Marisa, nunca te lo he dicho, pero mientes fatal.
MARISA: Que no, que es la verdad. Estás estupenda.
SOFÍA: Pues si estoy tan estupenda ¿por qué no entro en el vestido que quiero?
MARISA: ¿Has buscado en otras tiendas?
SOFÍA: Yo quiero ese.

(ANDRÉS el camarero se acerca y sirve la comida a SOFÍA. Es un plato enorme. SOFÍA mira a ANDRÉS embobada porque está enamorada de él. MARISA observa la carta y señala con el dedo.)

MARISA: Tráigame esto cuando pueda.
ANDRÉS: Ahora mismo.
SOFÍA: No pidas eso que no entra en el sorteo.
MARISA: A mí el sorteo me da igual. 

(ANDRÉS toma nota y se marcha)

MARISA: Creo que te estás obsesionando un poco…
SOFÍA (ríe nerviosa): Para nada.
MARISA: Pues dime entonces ¿Para qué quieres el premio?
SOFÍA (mirando al plato): Se me enfría la comida.

(SOFÍA come a toda velocidad dando grandes bocados y termina el plato enseguida ante el asombro de Marisa. ANDRÉS regresa con la comida para Marisa. Es un plato pequeño.)

SOFÍA: Tráigame, otro plato, igual por favor.
ANDRÉS: Enseguida.
MARISA: Pero ¿cómo puedes comer tanto?
SOFÍA (mirando a otro lado excusándose): Es que tenía mucha hambre.
MARISA: Pues ya me dirás el secreto para estar así de bien comiendo tanto…
SOFÍA: Ay, si es verdad. Si sigo así no voy a entrar nunca en el vestido. Pero es que tenía tanta hambre…y Andrés es tan amable… Dile que ya no lo quiero. Ahora vengo.

(SOFÍA se levanta y se va a los aseos.)

MARISA: Yo creo que a esta chica le pasa algo, algo gordo.

(Cuando SOFÍA vuelve tiene manchas de vomito en la ropa. MARISA la observa con atención. ANDRÉS vuelve con un plato enorme. ANDRÉS mira a SOFÍA dándose cuenta de lo que ha hecho.)

MARISA: Mi amiga ya no quiere el plato.
ANDRÉS: Pues entonces…
SOFÍA: No, esperad. Si lo quiero. Es que tengo mucha hambre otra vez.  Y con esto ya llevo dos papeletas para el sorteo.

 (SOFÍA le quita el plato a ANDRÉS y se lo vuelve a comer todo rápidamente.)

MARISA: Esto es muy raro, Sofía, soy tu amiga y debes confiar en mí y contarme que te pasa.
SOFÍA (con la boca llena): Ya te lo he dicho. Quiero entrar en el vestido.  

(ANDRÉS suspira, mira a SOFÍA con lástima y se va.)

MARISA: Cuéntamelo, anda.
SOFÍA: Con los 5.000 euros me haré una liposucción y por fin me conseguiré que Andrés se fije en mí, que me quiera y me vea como a una princesa.
MARISA: Pero, Sofía, las princesas solo existen en los cuentos. Tú eres una chica de verdad y una chica que tiene un problema…
SOFÍA: Sí, tienes razón el problema es que como mucho cuando tengo hambre, pero es que no puedo parar de comer porque la comida está siempre deliciosa. Para comer, cenar, desayunar…No puedo parar y así nunca voy a adelgazar.
MARISA: No necesitas adelgazar. Estás bien.
SOFÍA: Guárdame el postre ahora vuelvo.

(SOFÍA se levanta y vuelve a ir al baño a vomitar de nuevo cruzándose con ANDRÉS que la mira con mucha pena y algo de asco.)

ANDRÉS: ¿Van a tomar postre?
MARISA: Sí, bueno a ver que dice mi amiga. Es una chica difícil.
ANDRÉS: Ya me he dado cuenta. Creo que es una chica muy rara.
MARISA: Me ha dicho que viene casi todos los días a comer aquí.
ANDRÉS: Sí, desde que tenemos la promoción del sorteo. Algunos días hasta come varias veces o viene después a cenar.
MARISA: ¿Cuántas participaciones tiene ya para el sorteo?
ANDRÉS: Ufff, ni lo sé. Ya he perdido la cuenta…

(SOFÍA vuelve a sentarse en la mesa tambaleándose, está un poco mareada y bebe mucha agua.)

ANDRÉS: ¿Qué traigo de postre?
SOFÍA: Yo quiero un flan, pero de esos gigantes. Y un arroz con leche.
MARISA: Para mí un racimo de uvas.
ANDRÉS: Buena elección.

(ANDRÉS se marcha y enseguida vuelve con los postres.)

MARISA: Sofía, ¿Por qué no te vienes un día a comer a mi casa?
SOFÍA (con la boca llena): Bueno… no sé. Oye que buena pinta tienen las uvas. Voy a cogerte unas pocas.

(SOFÍA arranca algunas uvas y se las mete con ansia en la boca aun teniéndola llena. Se levanta rápidamente. Alza los brazos con angustia. No puede respirar. Se está atragantando.)

MARISA (gritando): ¡Mi amiga, socorro, se ahoga! ¡Socorro!

(ANDRÉS llega y corre rápidamente a ayudar a SOFÍA apretándola por detrás para que expulse la comida. SOFÍA expulsa las uvas, toma aire con fuerza y comienza a toser.)

MARISA: ¿Estás mejor?
ANDRÉS: En la cocina me han dicho que has ganado el premio. Pero al final no es dinero, sino un viaje. Alégrate, mujer ¡Has ganado el premio!

(SOFÍA tose repetidamente incapaz de contestar. ANDRÉS se aparta de ella y trata de animarla.)

MARISA: ¿Y a donde es el viaje?
ANDRÉS: Pues no lo sé, creo que es un viaje allá muy lejos.
MARISA: ¡Sofía, lo has conseguido! ¡Harás un viaje más allá de donde nunca soñaste! ¿No estás contenta?

(SOFÍA vomita de nuevo esta vez ensuciando todo. Pero la comida se le va por el otro lado, se desmaya y cae al suelo. SOFÍA queda tendida en el suelo en medio de un charco y cubierta con su propio vomito. Se apagan las luces.)


(TELÓN)




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