domingo, 24 de abril de 2016

Reflejos marinos (Soberbia)

Soberbia
Reflejos marinos 

Personajes:
NARCISA
SANDRA, hermana pequeña de NARCISA
TÍO MARCOS, Tío de ambas hermanas
Criatura marina
Reflejo maligno (una frase)

(NARCISA está sentada en la proa del barco de su tío Marcos junto a su hermana pequeña Sandra. NARCISA tiene 17 años y su hermana 12. NARCISA es mucho más guapa que Sandra. Ambas miran la superficie del mar embobadas.)

SANDRA: Mira qué bonita el agua.
NARCISA: Y mira qué bonito mi reflejo. Lo que no entiendo es por qué mi reflejo no muestra mi pelo chocolate y mis preciosos ojos esmeraldas.
SANDRA: Eso es porque tienes el pelo marrón y los ojos oscuros.
NARCISA: ¡Pues, y tú qué sabrás! Solo eres una boba llorica.
SANDRA: NARCISA, si sigues así se lo diré al tío Marcos.

(Ambas guardan silencio un momento y continúan mirando al mar. Sandra señala el agua)

SANDRA: Mira, ahí está mi reflejo.
NARCISA: Pero el mío es más alto, y más delgado. Mi reflejo es mucho más bonito que el tuyo.
SANDRA: ¡Eso no vale! Tú tienes más años.
NARCISA: En unos meses, en cuanto tenga 18, me presentaré para modelo profesional, desfilaré por las pasarelas internacionales y me haré rica. Todo el mundo podrá ver lo perfecta que soy.
SANDRA: ¿Incluso los abusones del colegio?
NARCISA: ¡Esos los primeros! Faltaría más. Entonces se darán cuenta de que soy mucho mejor que todos. Llegaré a ser una modelo famosa y luego me casaré con un…
TÍO MARCOS (Gritando): ¡Niñas, venid aquí!

(El tío marcos está subiendo al barco una pesada red llena de peces. Las dos hermanas se acercan)

SANDRA: ¿Qué pasa?
TÍO MARCOS: Haced el favor de acercarme ese cubo.
NARCISA: ¿Este?
TÍO MARCOS: No, el otro. El que tiene agua. (Señala otro más lejano) Si vuestro padre estuviera aquí esto ya estaría arreglado.
SANDRA: ¿Cómo era papá? Tío, recuérdamelo. Tengo miedo de olvidarle.
NARCISA (Quejándose, mira a su alrededor): ¡Oh, por favor! Otra vez igual. ¿Por qué tienes que preguntar lo mismo todos los fines de semana que venimos aquí?
TÍO MARCOS: ¡Déjala! Que pregunte es normal.
SANDRA (Con la voz quebrada): Es que echo mucho de menos a mamá y a papá. Antes venían a la salida del colegio a recogernos, pero ahora ya no.
TÍO MARCOS: Mi querida Sandra, piensa que siempre hay que mirar al horizonte para seguir adelante. Siento no poder daros más, pero es todo lo que puede ofreceros este viejo lobo de mar.

(NARCISA da un cubo al tío Marcos y él echa algunos peces dentro)

TÍO MARCOS: Con esto haremos una buena sopa.
NARCISA (mirando a Sandra que está en medio): Yo ayudo más al tío que tú, que te pasas el día quejándote.
SANDRA: ¡Eso no es cierto!
NARCISA: Si que lo es. Yo siempre hago las cosas mejor y más rápido.
TÍO MARCOS: ¡Dejad de discutir! Y estad atentas para cuando os llame.
NARCISA y SANDRA (a coro): Vale.

(NARCISA se va a su camarote y comienza a hacerse fotos con el móvil frente al espejo. Mientras Sandra se queda atenta para ayudar al Tío Marcos)

TÍO MARCOS: Creo que NARCISA no tiene un buen día hoy.
SANDRA: Siempre ha sido así.
TÍO MARCOS: Así ¿cómo?
SANDRA: Así…tan…ella. No sé decirte.
TÍO MARCOS: Tiene que madurar mucho. (Vuelve la vista hacia Sandra, mirándola a los ojos) Las dos tenéis que madurar mucho.
SANDRA: Igual hasta se ha enfadado.
TÍO MARCOS: ¿Dónde rayos se habrá metido ahora?
SANDRA: Seguro que está en su camarote.
TÍO MARCOS: ¿Tan temprano?
SANDRA: Sí, tío. Le gusta pasar las horas muertas probándose ropa y maquillándose frente al espejo. Los fines de semana que nos quedamos en la residencia hace lo mismo. Ojala con el tiempo llegue a ser una supermodelo y me deje tranquila de una vez.
TÍO MARCOS: Bueno, antes o después todo el mundo tiene lo que busca. O al menos eso dicen.

(El tío Marcos sube las redes al barco con un gran cargamento de sardinas, entre las que hay una extraña criatura marina. Tiene los ojos saltones, el cuerpo cubierto de escamas verdosas y unos enormes colmillos.)

SANDRA: ¡Mira, tío!
TÍO MARCOS: ¿Qué es eso?
SANDRA: No lo sé. Es muy extraño

(La criatura marina salta de las redes a la cubierta del barco y avanza hacía ellos amenazadoramente. Sandra grita asustada. NARCISA sale corriendo de su camarote al oír el grito.)

NARCISA: ¿Qué pasa? ¡Dios mío, que bicho más feo!
CRIATURA MARINA: ¿Pero por qué me habéis sacado del mar?
TÍO MARCOS: Soy pescador. Es mi forma de ganarme la vida.
CRIATURA MARINA: Pues yo tengo una carne muy dura no comestible. Por favor devolvedme al mar.
NARCISA (Riéndose): Pues yo tengo ganas de probar la anguila gigante.
CRIATURA MARINA: ¡No, por favor, no me comáis!
NARCISA: ¿Qué sabes hacer? Si al menos eres capaz de divertirme te devolveré al mar.
CRIATURA MARINA: ¿Acaso piensas que soy una atracción de circo?
TÍO MARCOS: NARCISA, no discutas con esa cosa.
NARCISA (Con burla): Eres demasiado fea para ser perdonada.
SANDRA: Mejor déjala…
NARCISA: Vas a terminar en la olla junto a los demás peces. Hoy comeremos anguila gigante.
CRIATURA MARINA: Te arrepentirás de esto, niña presuntuosa.

(Entonces la criatura marina se abalanza contra NARCISA mordiéndola una y otra vez. El tío Marcos y Sandra miran boquiabiertos sin saber qué hacer. NARCISA asustada le da una patada al animal y consigue zafarse de él. La criatura marina se desliza por la cubierta del barco hasta esconderse. NARCISA corre a mirarse al espejo de su camarote, pero el espejo no refleja su imagen. Apenas tiene unos rasguños.)

NARCISA (Gritando): ¿Dónde está mi reflejo?

(NARCISA busca desesperadamente su reflejo. Se mira en el cristal de la ventana ojo de buey, se mira en un cubo con agua, en el espejito de su estuche de maquillaje, incluso en la funda plateada de su móvil. Pero su reflejo no está en ningún sitio. )

NARCISA (Enloquecida): ¿Dónde está? ¿Dónde está mi reflejo? ¿Dóndeeee?
TÍO MARCOS: NARCISA, cálmate. No estás herida. No pasa nada.
NARCISA: Voy a encontrar a ese asqueroso bicho para matarlo.
SANDRA: ¡Qué exagerada!
NARCISA: ¿A dónde ha ido?
TÍO MARCOS: Lo más importante es que estás bien. Lo demás da igual.
NARCISA: ¡No! Tiene que aparecer.

(NARCISA mira en todas direcciones, buscando. Finalmente se acerca a mirar al mar y en el agua ve reflejada su imagen. Se tranquiliza y se queda embobada un momento poniendo poses.)

SANDRA (Susurrando): ¿Qué está haciendo?
TÍO MARCOS (Susurrando y encogiéndose de hombros): No lo sé. Mejor será acercarnos.  (Avanza hacia NARCISA y le pone una mano en el hombro) ¿Qué te ocurre, pequeña?
NARCISA (Afligida): Mira, tío, ese asqueroso bicho me ha robado mi reflejo y se lo ha llevado al mar. ¿Qué puedo hacer?
TÍO MARCOS: Espera que tengo una idea.

(El Tío Marcos va su camarote, vuelve con un libro, lo abre y lo hojea.)

TÍO MARCOS: Una vez leí en este viejo libro de mitología del mar algo sobre cómo recuperar el reflejo. (Leyendo) Para que le sea devuelta su propia imagen usted tiene que romper el espejo donde se hubiera visto reflejado por última vez y recitar un conjuro poniendo los trozos en círculo sobre el suelo en el mismo sitio donde le fuera arrebatado el reflejo. Así quedará roto el hechizo.
NARCISA: ¿Y cuál es el conjuro?
SANDRA: Pero qué más da eso, estamos en un barco con las olas no hay manera de trazar el circulo ese.
NARCISA: ¡Calla, boba, tú qué sabrás! (Mirando al Tío Marcos) ¿Cuál es el conjuro, tío?
TÍO MARCOS (Extrañado pasa las hojas del libro): Pues no viene. Faltan algunas hojas.
NARCISA: ¡Maldita sea!

(NARCISA a punto de llorar tiene una idea y con las redes de su tío trata desesperadamente una y otra vez de atrapar su reflejo. Pero en cuando las redes tocan la superficie del agua el reflejo se desvanece.)

NARCISA (llorando): ¡Oh ya nunca podré ser modelo!  ¿Por qué? ¿Por qué a mí? Yo que valgo más que ninguna. Yo que soy la mejor. ¿Por qué yo? Si yo no he hecho nada malo nunca.
CRIATURA MARINA (riendo, se acerca mucho a ella): Ahora te das cuenta de lo rápido que puedes perder aquello que tanto ansías.
NARCISA: Asqueroso bicho, ¿qué has hecho con mi reflejo?
CRIATURA MARINA: Solo te pedí libertad y tú me la negaste ¿por qué ahora habría yo de ayudarte?
NARCISA: Te daré dinero cuando me haga rica y famosa desfilando en las pasarelas.
CRIATURA MARINA: ¿Dinero? ¿Para qué me sirve a mí el dinero?
NARCISA: Bueno, pues coge lo que quieras. Tenemos sardinas y muchos otros peces. Mi tío te los dará.
CRIATURA MARINA (con extrañeza): ¿Lo qué quiera?
NARCISA: Sí, llévate cualquier cosa. Yo solo quiero mi reflejo para poder ser modelo.
CRIATURA MARINA (Sonríe con una mueca maligna): Está bien.

(La criatura marina golpea a Sandra hasta hacerla caer al agua. Luego se enrosca en una pierna del Tío Marcos llevándosele consigo al fondo del mar. De nada sirve que NARCISA se ponga a gritar)

NARCISA: ¡No, espera, eso no! ¡No, no! No quiero quedarme sola. ¿Cómo alcanzaré la fama si estoy sola?
CRIATURA MARINA: No estás sola. Tienes tu reflejo ¿Recuerdas?

(NARCISA corre hacia su camarote para mirarse en el espejo. Su reflejo está de nuevo ahí, pero mirándola con una fría mueca. Por fin ha vuelto, pero ahora su imagen ha ensombrecido. )

NARCISA: Esa no soy yo. Yo no soy así.
REFLEJO MALIGNO: Hola, nena, ¿me has echado de menos? Tú y yo haremos grandes cosas juntas.
NARCISA: ¡No, no puede ser!
CRIATURA MARINA: Desde ahora y por siempre recorrerás los mares en busca de tu tío y tu hermana con la única compañía de tu malvado y bello reflejo.

(NARCISA grita, se apaga la luz)


(TELÓN)


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